El Supremo Tribunal Federal (STF) aún tiene un puesto vacante, y la decisión sobre las elecciones en Río de Janeiro podría terminar en un empate 5-5.

El rechazo del candidato a la Corte Suprema mantiene al tribunal con diez magistrados durante siete meses y aumenta el riesgo de empates en casos delicados.

El rechazo del Senado a la nominación de Jorge Messias para un puesto en la Suprema Corte Federal (STF) ha prolongado la vacante en la Corte y la mantiene funcionando con solo diez magistrados. El puesto permanece vacante desde octubre de 2025, cuando el entonces magistrado Luis Roberto Barroso adelantó su jubilación.

Con la composición incompleta del panel, aumenta el riesgo de que los fallos terminen en empate, sin una conclusión definitiva. Desde la salida de Barroso, al menos 20 casos han visto interrumpidos sus análisis a la espera del nombramiento de un nuevo miembro para desempatar las votaciones.

La falta de un puesto definido para la vacante está generando preocupación dentro del propio Tribunal Supremo, especialmente en casos de gran sensibilidad política e institucional.

Actualmente, los ministros están evaluando en privado que la demora en la reconstitución del Tribunal podría agravar los episodios de estancamiento en las decisiones estratégicas para el país.

Las elecciones en Río podrían verse afectadas por un empate en el Tribunal Supremo.

Entre los casos más relevantes se encuentra el juicio que debate el formato de las elecciones para la gobernación interina de Río de Janeiro. El caso determinará si el nuevo gobernador será elegido mediante elección indirecta, a través de la Asamblea Legislativa, o por voto popular directo.

Actualmente, el resultado es de 4 votos a 1 a favor del argumento de que la Asamblea Legislativa debería definir al sucesor, consolidando así una elección indirecta.

Los ministros André Mendonça, Nunes Marques, Cármen Lúcia y Luiz Fux votaron en esta dirección. El relator del caso, Cristiano Zanin, discrepó y abogó por elecciones directas.

Gilmar Mendes, Alexandre de Moraes y Flávio Dino ya han mostrado una tendencia a alinearse con Zanin, lo que podría dejar el marcador en 4-4.

Fuentes internas del tribunal creen que es probable que Dias Toffoli se alinee con el relator, mientras que el presidente del Tribunal, Edson Fachin, podría unirse a la opinión disidente, lo que daría lugar a un empate de 5 a 5, un escenario que crearía un punto muerto en cuanto al resultado del caso.

Las repercusiones ya están afectando a los juicios penales en los tribunales.

Los efectos de la vacante ya se hacen sentir en las salas del Tribunal Supremo, que son las principales responsables de los casos penales. En estas salas más pequeñas, compuestas por cinco magistrados, la ausencia de un miembro aumenta aún más la posibilidad de un empate.

En los casos penales, los vínculos benefician al acusado. Esto es lo que ocurrió recientemente en el juicio del pastor Silas Malafaia, quien fue acusado de difamación tras hacer declaraciones contra la cúpula de las Fuerzas Armadas.

La denuncia también incluía una acusación de difamación, pero hubo desacuerdo entre los magistrados. Debido al empate, prevaleció la interpretación más favorable al acusado, limitando la acción únicamente al presunto delito de difamación.

Una situación similar ocurrió con el diputado Gustavo Gayer (PL-GO), quien fue acusado de difamación contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, pero escapó de la acusación de calumnia por la misma razón.

Los expertos advierten que este escenario podría fomentar estrategias legales basadas precisamente en la posibilidad de un empate en los juicios penales.

Otros procesos relevantes están pendientes de definición.

Además del caso relativo a las elecciones en Río, otros asuntos esperan la decisión final de la Corte Suprema. Entre ellos se encuentran demandas relacionadas con la distribución de regalías de petróleo y gas, un tema que tiene un impacto directo en los ingresos de los estados y municipios.

También están pendientes resoluciones sobre el registro nacional de personas condenadas por delitos sexuales, la jubilación obligatoria de los funcionarios públicos a los 75 años y las normas para el despido administrativo tras la absolución penal por falta de pruebas.

Otro caso que se está examinando analiza la validez de las leyes que impiden la contratación en el sector público de personas condenadas por feminicidio y violencia doméstica.

Según Álvaro Jorge, profesor de la FGV Direito Rio, la vacante no paraliza institucionalmente al Tribunal Supremo, ya que la Constitución no exige 11 magistrados para su funcionamiento normal.

No obstante, destaca el importante impacto operativo.

"La ausencia de un ministro aumenta la probabilidad de empate, especialmente en casos penales, y esto puede alterar significativamente el resultado de los juicios", afirmó el experto.

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